Cuando los Mercados esparcen el sufrimiento

 

LOS MERCADOS ESPARCEN LA GUERRA Y EL SUFRIMIENTO DE SU ECONOMÍA POR LA FAZ DE LA TIERRA. NUESTRO SILENCIO NOS CONDENA  A  NOSOTROS Y A NUESTROS HIJOS A UNA  ESCLAVITUD MISERABLE.

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3 comentarios to “Cuando los Mercados esparcen el sufrimiento”

  1. jose luis lopez fernandez Says:

    Pongamos un poco de esperanza (a pesar de todo)
    La palabra revolución tiene en su haber un largo e indefinido catálogo de sinónimos (insurrección, disturbio, conspiración, desorden, etc.) y significados muy diferentes entre sí (cambio rápido y profundo en cualquier cosa, movimiento de un astro a lo largo de una órbita completa, giro o vuelta que da una pieza sobre su eje, etc.) Desde luego, todo depende de quién y hacia qué cosa proyecta tal expresión.
    De todos modos, el término revolución no siempre corresponde con el asunto a calificar, más que nada porque ha sido, a lo largo de la historia, expoliado de su propia esencia, véase en cualquier tienda aquello de: “precios revolucionarios”
    Yo, por si acaso, mantengo la idea racional de su más profunda significación, tanto en su extensión como en su transcendencia. No hay autenticidad de la misma si ésta no va protegida de la madurez individual y colectiva, madurez hermanada con el bien común y encarnada en nuestro intelecto, porque el mayor e inigualable sentido real del término lo establece la cultura, como precursora fiel de tan extraordinario vocablo.
    Por eso, lo de “manos a la obra” augura una labor duradera y constante, no exenta de viejos e inevitables moldes que iremos enterrando por el camino. Pero ya se sabe, sin ser del todo peones camineros y queriendo aproximarnos a un pequeño aumento de justicia y de honradez, no por ello vamos a llegar a una meta o fin rotundo en el tiempo, mas nadie pondrá en duda que lo pateado y solamente lo pateado valdrá la pena ser llamado sin sonrojo alguno: revolución.

    • viautopica Says:

      Gracias José Luis por tus palabras y porque en ellas existe ese reflejo de la esperanza. Tu razonamiento me parece lógico y no puedo estar en contra, aunque no lo comparta. Y es que no puedo compartirlo porque desde mi interior crece esa desilusión que lo empaña todo.
      Amigo José Luis dónde está todo ese otro mundo que acariciábamos, todos esos anhelos que al estar en “nosotros” también son reales y existen aunque sólo sea en nuestro cerebro. Y luego, dejando a un lado todo ese mundo ideal o imaginario, está toda esa brutal imposición desde el Estado contra nuestra libertad, todo ese sometimiento a una economía que monopoliza como nunca cualquier rincón de nuestras vidas…
      Salud

  2. jose luis lopez fernandez Says:

    Yo creo que compartimos el mismo ideal que nace, precisamente, de la desilusión o de la impotencia, no sé. Pero dejemos que nos empañe, sobre todo, la utopia, gracias a ella nos alimentamos cada día. Por lo demás, estamos ahí, no nos vemos, no nos conocemos, pero nos sentimos y nos estremecemos cuando patean el mas pequeño de nosotros.
    Salud

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